Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2025

Día 10: Aparatos I - La pelota en gimnasia rítmica

Imagen
El comienzo de la sesión de hoy ha estado marcado por el calentamiento que realizamos en la anterior clase. Volvimos a esa pequeña coreografía donde era importante mantener el equilibro alternando ambas piernas. El hándicap era sostener una pelota todo el tiempo. Además, es complicado que las dos mitades de nuestro cuerpo nos respondan de la misma manera o con la misma habilidad. La pelota es un elemento esencial en gran parte de deportes y en gimnasia rítmica no podía ser menos. Hoy hemos trabajado la pelota en seis estaciones diferentes, organizados en grupos de cinco o seis personas. Las estaciones han sido: lanzamientos, balanceos, manejos, rodamientos, lanzamientos sin contacto visual, botes y rodamientos sin contacto visual.  Ha sido muy interesante conocer más de cerca y practicar este tipo de movimientos con la pelota, ya que los suelo ver en televisión. Hoy he tenido la oportunidad de experimentar la gran dificultad y precisión que requieren algunos de ellos, especialmente...

Día 9: Buscando el equilibrio

Imagen
Comenzamos la sesión con una nueva coreografía en la que lo más importante era mantener el equilibrio. El ejercicio se fue complicando cuando incorporamos un elemento más: una pelota. Durante la coreografía había que ir cambiando la pierna de apoyo, lo que aumentaba la dificultad. A todo esto se le sumaba el intento por seguir el ritmo y mantener la coordinación.  Una vez aprendidos estos gestos, introdujimos música a nuestro baile y, de forma intuitiva, siguiendo el ritmo casi sin darnos cuenta, debíamos realizar una serie de determinados movimientos. Cambiamos de movimiento según los pulsos.  La clase se organizó en grupos de cuatro y mientras bailábamos, un miembro del grupo debía proponer una posición o movimiento donde mantener el equilibrio (cambiando los puntos de apoyo) y el resto de los componentes del grupo debían imitarlo. Después, todos compartimos los tipos de equilibrio que se habían llevado a cabo y los intentamos imitar. Posteriormente, la profesora nos mostró ...

Día 8: A ritmo de cosaco

Imagen
Después del calentamiento y la preparación con unos estiramientos sencillos, comenzamos a practicar de nuevo pasos de danza y gimnasia rítmica. Porque para "aprender" unos movimientos como estos, se necesita mucha práctica, por su precisión y sincronización. Hoy nos hemos centrado en practicar diferentes tipos de saltos y cómo desplazarnos con ellos. Por ejemplo, hemos intentado hacer saltos como el salto en corza, el cosaco, la zancada o la tijera. Ha sido complicado acercarnos a cómo serían estos movimientos en realidad, debido a nuestra poca flexibilidad y sincronización.  A pesar de que el resultado no ha sido muy bueno, es solo el principio y ha sido una toma de contacto con ejercicios más complejos como los saltos que requieren una buena forma física y un desarrollo más avanzado de habilidades como la flexibilidad, la agilidad y la coordinación. Lo más bonito de esta asignatura es poder experimentar todo esto desde una perspectiva lo más cercana posible a la de un gimna...

Día 7: El ritmo se vuelve técnico

Con sesiones como la de hoy, me doy cuenta de que, aunque haya personas que tengan ese don para el ritmo, la coordinación, la agilidad y la flexibilidad, todas las habilidades necesitan entrenamiento y práctica para ser mejoradas. En este caso, Esther, la profesora, nos introdujo movimientos y pasos técnicos del ballet como el relevé y el chassé.  Comenzando con nuestro calentamiento, nos colocamos en dos círculos, uno dentro del otro, de manera que los dos miembros de la pareja quedaban enfrentados el uno con el otro. Se trataba de una coreografía con nuestro compañero y, al final, las personas del círculo de dentro debía rotar hacia la derecha, cambiando así al compañero que tenían de frente. Fue divertido a la par que complicado debido a la precisión y habilidad que requerían los movimientos. Después de esto, pasamos a un actividad donde debíamos colocarnos en una esquina del tapiz y siguiendo una trayectoria diagonal, dirigirnos hacia la otra esquina, donde cada alumno tenía qu...

Día 6: Primer taller

Imagen
Hoy realizamos nuestro primer taller. Se notaban los nervios en el ambiente, esta no era una clase cualquiera, ya que la cosa se ponía seria. La profesora nos explicó que debíamos crear una coreografía desde cero en grupos, con música, exigencia física y un aparato de gimnasia rítmica. De nuevo, debíamos trabajar en equipo usando nuestro esfuerzo y creatividad. Cuando trabajamos todos juntos es mucho más fácil que lleguen buenas ideas para la coreografía. Íbamos intercalando coreografía y ejercicio. Cuando realizábamos la parte de la coreografía teníamos que pasar a una estación de saltos con aro y al cambiar la música, volvíamos a empezar. Así teníamos que hacerlo durante cuatro rondas.   A pesar de las posibles dificultades que pudieran surgir, todos terminamos con un buen sabor de boca porque nos esforzamos mucho para conseguir buenos resultados.                                     ...

Día 5: Lo físico del baile

El calentamiento de este día fue diferente. En lugar de empezar caminando siguiendo el ritmo como en las sesiones anteriores, comenzamos la sesión practicando una coreografía propuesta por la profesora. Una vez aprendida, debíamos bailarla. Ya no solo se debía de tener en cuenta el ritmo, sino también la coordinación de los movimientos. Después de esto, pasamos a realizar un ejercicio mucho más completo que combinaba baile y ejercicios físicos. Había diferentes estaciones para ir intercalando con el baile:  Primero debíamos realizar un paso hacia atrás con una pelota. En segundo lugar, debíamos hacer flexiones. Por último, tocaban abdominales. Estos ejercicios debían llevarse a cabo al ritmo de la música, lo que lo hacía más complicado. Esta sesión sirvió a muchos para recordar que nuestra forma física es esencial en el baile para seguir el ritmo y hacer correctamente los movimientos. Todo esto consistía en combinar el baile con las distintas estaciones de ejercicios en grupos de t...

Día 4: Cuando fluir es la norma

Imagen
Para empezar este cuarto día de clase, nuestro calentamiento comenzó con desplazamientos por el tapiz de cualquier forma que se nos ocurriese. Podíamos andar, correr, saltar o incluso desplazarnos por el suelo. Después de haber estado la mayor parte del tiempo moviéndonos por el suelo, pasamos al siguiente ejercicio. Nos organizamos en grupos de tres personas y una de ellas debía ejecutar un movimiento siguiendo cuatro tiempos musicales, mientras que las otras dos debían replicarlo con mayor fuerza y expresividad, aunque sin modificar el ritmo. Aquí todo comenzamos caminando o deslizándonos suavemente, pero acabamos tumbados por el suelo y sentados, dándole al ejercicio un enfoque más libre. En el siguiente ejercicio, al menos uno del grupo tenía que terminar en el suelo. La norma principal era dejarse llevar y fluir. El primer miembro del grupo debía realizar una secuencia improvisada con la música y terminar cerca del suelo. El siguiente miembro debía moverse de forma libre y termina...