Día 2: Conociendo el tapiz
El segundo día dimos la clase en el gimnasio donde hay una gran variedad de materiales y aparatos, hay incluso una cama elástica y una piscina de espuma. La sesión comenzó en el tapiz de gimnasia rítmica. Después de probar cómo respondía a los saltos y carreras, comenzamos a hacer diferentes ejercicios.
El primero consistía en caminar por el tapiz siguiendo un ritmo determinado. Luego fuimos incorporando palmas, pisadas y combinaciones de ambas para seguir ese ritmo. En el siguiente ejercicio, cada ocho pulsos y guiados por un golpe de tambor, teníamos que avanzar, cambiar de dirección y detenernos, todo en ese orden.Después nos colocamos en círculo para poner a prueba nuestra creatividad. Teníamos que inventar un movimiento cada cierto número de pulsos: primero cada dos, luego cada cuatro, ocho y así sucesivamente. A través de este ejercicio, nos acercamos al térmico del "master beat". Trabajamos también con figuras musicales y realizamos una pequeña coreografía en la que representábamos negras con palmadas, corcheas golpeando los muslos y blancas con pisadas. Variamos el ejercicio repitiéndolo varias veces o dividiendo la clase en varios grupos para crear efectos como el canon.
Más adelante, nos organizamos en grupos de seis para un juego de imitación por turnos. El primero hacía un movimiento durante cuatro tiempos, que el segundo debía repetir mientras el primero cambiaba a uno nuevo. Así sucesivamente, cada persona imitaba al anterior, manteniendo la secuencia en movimiento constante.
La parte más creativa vino después, en otro ejercicio donde trabajamos en parejas. Teníamos que elegir movimientos para realizar en momentos concretos dentro de una secuencia de ocho pulsos. Para cerrar la clase, se dividió el grupo en dos, uno en cada extremo del tapiz. Aquí ya nos habíamos aprendido la coreografía y la novedad fue que una mitad debía ejecutar los pulsos pares y la otra los impares, lo ue generaba un juego de respuestas entre los dos grupos. Aunque nos costó coordinarnos al principio, conseguimos dominarlo y avanzar al ritmo marcado de forma sincronizada.
Este día me di cuenta de que llevar el ritmo no es complicado si seguimos lo pulsos y controlamos el master beat. Había escuchado hablar de este gimnasio por otros compañeros y, aunque ya me habían dicho lo completo e impresionante que es, en persona sigue sorprendiendo. Lo que más me impactó fue tener un tapiz como este, ya que nunca antes había usado uno.

Comentarios
Publicar un comentario